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La conocida como Ley Beckham

Seguramente hayas oído hablar alguna vez de la conocida como Ley Beckham sin tener claro de que se trata exactamente. Pues bien, este régimen fiscal permite tributar al tipo fijo del 24% por los rendimientos del trabajo a aquellos no residentes en territorio español que fijen su residencia en España con motivo de un contrato de trabajo. Tiene algunas ventajas más, pero también unos requisitos que cumplir. A continuación, te explicamos al detalle las características de este régimen.

¿Qué es el Régimen Fiscal Especial de Impatriados o Ley Beckham?

Se conoce así a este régimen porque coincidió en el tiempo con el fichaje de David Beckham por el Real Madrid, quien fue uno de los primeros y principales beneficiados de esta norma, aunque oficialmente se conoce como Régimen fiscal especial aplicable a los trabajadores desplazados a territorio español

Hasta ese momento, un extranjero que trasladaba su residencia a España o un impatriado español se convertía en residente fiscal en España al haber pasado más de 183 días en el país y, por lo tanto, estaba obligado a presentar su declaración de la renta como cualquier otra persona que ya fuera residente anteriormente. Con la nueva norma, esto cambió. 

Actualmente, la conocida popularmente como Ley Beckham permite a aquellos que se trasladen a España por motivos laborales tributar como no residentes, a un tipo fijo del 24% por los primeros 600.000 euros de rendimientos del trabajo, pero como ya hemos dicho, tiene más ventajas.

ACTUALIZACIÓN: El Régimen fiscal especial aplicable a los trabajadores desplazados a territorio español, conocido como Ley Beckham, ha cambiado a partir del 01/01/2023, puedes informarte en este enlace. 

Ventajas del Régimen Fiscal Especial de Impatriados

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) tiene una escala de tipos impositivos que llega casi al 50% para aquellos con rendimientos superiores a 300.000 euros. Dicha escala varía según la comunidad autónoma de residencia, pero en cualquier caso la diferencia con la Ley Beckham es abismal. La principal ventaja es, sin duda, la aplicación del tipo impositivo fijo del 24% por los primeros 600.000 euros de rendimientos del trabajo. Veámoslo con un ejemplo. 

Un trabajador que se desplaza a España por motivos laborales con un salario bruto de 120.000 euros tributa alrededor de 43.000 euros si no se acoge a la Ley Bekcham, dependiendo de la comunidad autónoma en la que fije su residencia. En cambio, optando por acogerse, tributaría 28.800 euros. Como puedes ver, el importe a pagar se reduce sustancialmente acogiéndose al régimen especial. 

Además de esto, en el régimen fiscal especial solo tributan los rendimientos obtenidos en España. En el IRPF, en cambio, se tributa por la renta mundial, es decir, por todos los rendimientos obtenidos, vengan de donde vengan. 

Por si fuera poco, quienes opten por acogerse a la Ley Beckham, solamente informarán de aquellos bienes localizados en España en su Impuesto sobre el Patrimonio. Es decir, no deben incluirse los bienes en el extranjero en el Impuesto sobre el Patrimonio de quienes se acogen al régimen fiscal especial. Estos bienes en el extranjero también podrian tener que declararse en el modelo 720, pero aquellos que se acogen a la Ley Beckham también quedan exonerados de este modelo.

Todas estas ventajas podrán aplicarse durante un periodo máximo de 6 años, el año en el que se adquiere la residencia fiscal en España y los 5 siguientes. Por ejemplo, si el desplazamiento a España se produce en marzo de 2022, la duración del régimen especial comprenderá desde 2022 a 2027, ambos inclusive. Pasado este tiempo, no se podrá prorrogar ni solicitar nuevamente su aplicación.

¿Qué requisitos tiene la Ley Beckham?

Podrán acogerse al régimen especial de impatriados aquellos trabajadores por cuenta ajena desplazados a España con motivo de un contrato laboral. Es decir, es requisito indispensable justificar el desplazamiento mediante un contrato previo, no serviría conseguir un trabajo una vez desplazados a territorio español. 

Si además se cuenta con rendimientos del trabajo en el extranjero, estos no pueden superar el 15% del total de los ingresos.

También es necesario no haber sido residente en España durante los 10 años previos a la solicitud. 

Esto implica que no pueden acogerse al régimen los trabajadores autónomos o freelancers ni aquellos que hayan sido residentes en España en la última década.

¿Cómo acogerse al Régimen Fiscal Especial de Impatriados?

Se trata de un régimen opcional, por lo que si quieres acogerte deberás comunicarlo expresamente. Para hacerlo, debes solicitarlo en un plazo máximo de 6 meses después del inicio de la relación laboral que te ha traído a España. Recuerda que necesitarás aportar el contrato de trabajo que te da derecho a la aplicación del régimen. 

También necesitarás cumplimentar el modelo 149 y aportar tu número de afiliado a la Seguridad Social, tu NIE y tu pasaporte. 

Una vez aprobada tu inclusión en el régimen, recuerda que no tributarás por el IRPF, sino por el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR), utilizando el modelo 151.

Puedes dejarnos un comentario con tus dudas o con la opinión sobre la Ley Beckham, te lo agradeceremos eternamente.

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