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Cambiar de autónomo a SL

A menudo nos llegan consultas sobre cuándo es conveniente cambiar de autónomo a SL. Nos preguntáis sobre todo por el importe de facturación a partir del cual es conveniente constituir una sociedad. Pero hay muchos más aspectos además de la facturación que nos interesa valorar a la hora de tomar la decisión. Si te estás planteando cambiar de autónomo a SL a continuación encontrarás información importante.

¿Qué es una SL? 

Si estás leyendo ya sabrás lo que es un autónomo, pero por si te surgen dudas, es lo que se conoce como un trabajador por cuenta propia. También llamado freelancer, que está de moda decirlo con palabras anglosajonas. 

Pero una SL… ¿Que és? Pues se trata de una entidad, en este caso una sociedad, que tiene responsabilidad limitada. Esto significa que los socios no responden personalmente de las deudas de la sociedad más allá del dinero o bienes que hayan aportado a dicha sociedad. También le puedes llamar empresa o compañía, no existe ninguna diferencia. 

¿Qué supone crear una SL?

Para crear una sociedad limitada debes constituirla en escritura pública, es decir, tienes que pasar por el notario. El capital mínimo que debes aportar es de 3.000 euros, que quedarán ingresados en una cuenta corriente a nombre de la sociedad y podrás utilizar para los gastos de la sociedad. Pero ten en cuenta que gastarás una gran parte de ese dinero en la propia constitución, ya que deberás pagar asesores, notario, registro, etc. 

La llamada “Ley Crea y Crece” permite constituir sociedades con 1 euro de capital social. Pero tiene truco. En primer lugar, porque con 1 euro no pagas gastos de asesoría ni notaría, así que necesitarás poner más dinero. Y en segundo lugar, porque implica cumplir una serie de condiciones. No queremos extendernos ahora con esto, pero si necesitas saber más información puedes escribirnos una consulta.

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En la constitución se le dará un nombre a la sociedad y se establecerán los socios, el importe de las participaciones, el domicilio, el objeto social (la actividad a la que se va a dedicar la empresa), el administrador,… En definitiva, se estipulan todos los detalles de la empresa. No te preocupes, no es una decisión “para siempre”. Todo se puede cambiar, incluso el nombre. Pero la gran mayoría de los cambios se deberán hacer ante notario, lo cual es un gasto. 

Además se pedirá el NIF, que es como el DNI de la empresa. Y se darán de alta las obligaciones fiscales en Hacienda y las obligaciones laborales en la Seguridad Social

Comparativa entre autónomo y SL

Existen ciertas ventajas e inconvenientes de ser autónomo, pero también de tener una SL. Vamos a ver una comparativa con varios aspectos a tener en cuenta, nosotros nos hemos centrado en 4:

Personalidad 

La SL tiene personalidad jurídica, lo que implica que tiene derechos y obligaciones propios, y el reconocimiento de capacidad jurídica y de obrar. En palabras más sencillas: la sociedad es tuya, pero no eres tu. Es muy importante tener en cuenta esto. 

Como autónomo, todo el dinero, la deuda y los bienes como maquinaria que pueda haber son de la misma persona. También la casa donde vive y la hipoteca. No hay diferencia entre la persona y el autónomo. Esto puede suponer un mayor control y más facilidades en ciertos casos, pero también mayor desprotección

En cambio, la sociedad tiene su propio dinero, su propia deuda, etc. Por mucho que se trate de un socio único o que tenga la mayoría de la sociedad y pueda tomar las decisiones, no puede mezclar lo que es suyo y lo que es de la sociedad, debe estar bien diferenciado.

Responsabilidad

Un autónomo responde con todo su patrimonio personal de su actividad. Como ya hemos visto en el punto anterior, no hay diferencia entre la persona y el autónomo. Esto implica que las circunstancias como autónomo pueden afectar mucho a la vida privada y a los bienes privados, puesto que no existe una separación real.

Puede tratarse de una persona muy organizada y separar el dinero de la actividad como autónomo del dinero que utiliza para el día a día. De la misma forma, tendrá separada las deudas. Pero por muy organizado que sea un autónomo, las deudas son todas suyas y responde con todo su patrimonio. 

Como ya hemos dicho al principio, la responsabilidad en la SL es limitada. Esta es una de las grandes ventajas como sociedad limitada. Si las cosas se tuercen, se puede llegar a perder todo lo que haya dentro de la sociedad, pero sin afectar al patrimonio personal.

Costes de gestión

Lo podemos decir de forma clara y directa: tener una SL es más caro que ser autónomo.

Crear una sociedad limitada supone unos gastos de notaría, registro, etc. que no debemos asumir como autónomo. Además, implica llevar una contabilidad de acuerdo con la normativa. Anualmente es obligatorio llevar actas, presentar libros contables al Registro Mercantil, así como Cuentas Anuales, etc. Además, muy posiblemente también suponga un mayor volumen de impuestos a presentar, incluso aunque en el cómputo total se reduzca la tributación.

Nada de lo anterior debe asumirse como autónomo. Ni notaría, ni registro, ni contabilidad,… Aunque si es necesario llevar unos libros de ingresos y gastos, en los que de alguna forma se resumen los movimientos de la actividad como autónomo. 

Fiscalidad 

Hay diferencias importantes en este aspecto, por eso se trata de otro de los puntos fuertes. Podríamos extendernos mucho en este aspecto, pero vamos a intentar ir muy al grano.

Un autónomo tributa en Renta, eso implica que es posible llegar a tributar más del 50% del beneficio dependiendo de la Comunidad Autónoma. En cambio, una SL tributa en el Impuesto sobre Sociedades, que tiene un tipo fijo del 25%. Además, desde 2023, el tipo es del 23% para aquellas sociedades que facturan menos de un millón de euros. 

¿Cuándo sale a cuenta cambiar de autónomo a SL?

Para empezar, cabe destacar que no existe un importe exacto de facturación o de beneficio a partir del cual sea conveniente cambiar de autónomo a SL. No es una ciencia cierta. Para valorarlo, se deberían tener en cuenta los 4 aspectos del apartado anterior y alguno más, pero vamos a centrarnos principalmente en 2 de ellos: la fiscalidad y la responsabilidad. 

La fiscalidad es normalmente el aspecto que más interesa y por el que suelen recibirse más consultas. Normalmente, se busca un importe de facturación a partir del cual sea conveniente cambiar de autónomo a SL. Aunque lo más conveniente a nivel fiscal sería centrarse en el beneficio obtenido.  

Como ya hemos comentado en el apartado anterior, la tributación en Renta del autónomo depende de la Comunidad Autónoma. Si cogemos como ejemplo Cataluña, una de las CCAA con los tipos más altos, un autónomo sin hijos ni otros rendimientos que tenga un beneficio de su actividad de unos 50.000 euros tributará a un tipo medio de entorno al 24%. Por lo tanto, teniendo en cuenta que el tipo de sociedades es de un 23% para aquellas que facturan menos de 1 millón, sería a partir de esos 50.000 euros de beneficio cuando podría ser conveniente cambiar de autónomo a SL. 

Además, aunque el beneficio sea inferior a los 50.000 euros, una gran facturación también puede hacer decantarse por cambiar a SL. A mayor facturación, mayores riesgos se pueden asumir, por lo que es interesante limitar la responsabilidad con una sociedad.

Hablando de responsabilidad, también es importante valorar el cambio de autónomo a SL si se tienen trabajadores, ya que aumenta exponencialmente el riesgo por todas las implicaciones que supone. Incluso la decisión también puede depender del tipo de actividad, ya que no todas asumen el mismo riesgo.  

Por lo que respecta a la personalidad jurídica de las sociedades, a priori no es algo que nos vaya hacer decantar por cambiar de autónomo a SL. Aunque es importante tenerlo en cuenta por la operativa del día a día. Por ejemplo, para poder sacar el dinero de la sociedad y utilizarlo en asuntos personales, habría que establecer una nómina o facturar a la propia sociedad, dependiendo del caso. Pero no se podría disponer inmediatamente de todo el beneficio generado en la sociedad para cuestiones personales. Esto sí podría hacerse en caso de ser autónomo. 

Otra opción para extraer el beneficio de la sociedad a las cuentas personales, es a través del reparto de dividendos. Pero con esa opción, el beneficio habrá tributado en el Impuesto sobre Sociedades y, posteriormente, el dividendo tributará en la Renta. Por lo tanto, esta vía es una opción que debe estudiarse antes de tomar la decisión para evitar acabar tributando aún más que como autónomo.

En cuanto a los gastos de gestión, como ya hemos mencionado, son más altos en el caso de las sociedades. Por lo tanto, cambiar de autónomo a SL provocará asumir más gastos y, en consecuencia, reducir el beneficio


Esperamos haberte ayudado a comprender cuándo es conveniente cambiar de autónomo a SL, pero si te queda alguna duda o quieres comentarnos tu caso particular, puedes dejarnos un comentario aquí abajo. Si lo prefieres, también puedes escribirnos una consulta a través del formulario de consultas.

Adelante, déjanos tu comentario.

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